miércoles, 29 de septiembre de 2010

ZILBETI no es de MAGNESITAS


Publicado por el Diario de Navarra el 27 de septiembre del 2010

Agradezco al Diario de Navarra la atención que ha dispensado a Zilbeti, nuestro pueblo, trasmitiendo a sus lectores una ilustre opinión sobre las riquezas naturales que adornan este entorno y la sana preocupación por dar a conocer los problemas demográficos y sociales de los Municipios y Concejos que se encuentran dentro de la influencia de la Zona de Especial Conservación Monte Alduide y que nuestra Coordinadora está empeñada en defender para poder trasmitir a nuestros hijos el espacio natural con los mismos valores que nosotros heredamos y que con tanta admiración y respeto se han descrito en su publicación.

Leía el pasado viernes el artículo del Dr. Luis Sarriés Sanz justo a la misma hora que el Dr. Ramón Elosegui hablaba de este mismo asunto en el Parlamento navarro a los componentes de la Comisión de Desarrollo Rural y Medio Ambiente a la que había sido convocado en su calidad de Delegado Territorial de SEO/BirdLife y responsable de la IBA (Important Bird Area) Roncesvalles – Irati – Sierra de Abodi. De lo dicho en esa Comisión son testigos los Parlamentarios que la componen y me permito resumir aquí por su especial interés y para que nuestros conciudadanos puedan disponer de opiniones contrastadas.

La Zona de Especial Conservación Monte Alduide fue declarada así mediante una Decreto Foral tal, como se señala en el artículo del pasado viernes y dotada de un Plan de Gestión por incluir especies y hábitats considerados prioritarios por las Directivas europeas y nuestra legislación que, como sabe, es muy estricta en su protección. De tal forma que cuando el Gobierno de Navarra propuso a la Comisión Europea la creación de esta zona protegida se sometía a las Leyes que regulan las actividades permitidas a la vez que cedía una buena parte de su soberanía sobre estos territorios. Aquí hay cosas que se pueden hacer, otras que son ilegales y entre estas últimas se encuentra la minería.

La puesta en marcha de una cantera en esta zona afecta a terrenos sobre los que Francia tiene derechos de goce exclusivo y a perpetuidad según el Tratado Internacional de 1856 (firmado por Isabel II y Napoleón III) en el que Francia se comprometía a pagar arriendos pero “Los valles españoles propietarios de estos terrenos tendrán por su parte la obligación de no cambiar en nada el estado actual de los pastos arrendados, no roturando, ni labrando, ni edificando en territorio de pastos ni en los bosques.” Es decir que España debe garantizar la conservación tanto de los pastos como de los bosques de ese lugar y parece evidente que excavando una mina a cielo abierto en sus proximidades no se garantiza el cumplimiento del Tratado. Actualmente, la renta acordada es cobrada por el Gobierno de España, que la reparte entre Erro y Baztan, copropietarios del monte en 70% y 30% respectivamente.

Los estudios socioeconómicos emitidos por los estamentos técnicos propios del Gobierno de Navarra, indican que la dinámica demográfica de los Municipios incluidos o con influencia en la ZEC Monte Alduide, su actividad laboral y niveles de renta son en general superiores a la media navarra y en ningún momento se relacionan con la existencia de la actividad extractiva y fabril, como no podía ser de otra forma. El declive de la población, su envejecimiento y su alta tasa de masculinización son propios de todas las zonas rurales periféricas navarras y se correlacionan directamente con su proximidad a Pamplona y con la distancia a los distintos servicios, la rapidez de las vías de comunicación y el déficit de infraestructuras.


La influencia de la Empresa promotora del proyecto minero en las rentas tanto individuales de los residentes como las registradas por la Entidades locales, es menor y propia de lo que a una mediana Empresa le corresponde. Por el contrario las rentas de la zona están enlazadas con las actividades propias del lugar: ganadería, silvicultura, caza y sobre todo el turismo en constante progresión.

Sería interesante que sus lectores tuvieran en cuenta que las estimaciones en la viabilidad de la Empresa no contemplan las pérdidas de rentabilidad que supondrían, para los ingresos de personas y Municipios, la retirada de las ayudas comunitarias que se perciben, por no mencionar la pérdida de prestigio de la Comunidad navarra ante nuestros socios europeos por la falta de atención a la Red Natura 2000 en este Territorio.

Debe quedar claro que la actividad minera propuesta es ilegal en el lugar elegido e invitamos al Dr. Sarriés Sanz para que colabore con nuestra Coordinadora y vuelque su cariño por Zilbeti y su notoria erudición al servicio de la búsqueda de alternativas compatibles con nuestra legislación.

Ángeles García Ruiz es portavoz de la Asociación Monte Alduide